miércoles, 26 de diciembre de 2012
El 70% de los jóvenes húngaros creen que el sistema socialista era mejor que el actual.
Que en Hungría hay un fuerte sentimiento de nostalgia por el comunismo, más en concreto por el kadarismo (János Kádár fue el dirigente comunista del país entre 1956 y 1988), es algo indudable. No hacen falta encuestas para darse cuenta de ello, basta con vivir un tiempo en Hungría, de hecho era uno de los temas de discusión en la escuela en la que estudié húngaro (el Instituto de Lengua Húngara y su sucesor, el Instituto Balassi Bálint). Muchos de los estudiantes de esos centros eran descendientes de emigrantes húngaros en países latinomericanos, los EEUU u otros países occidentales, y se quedaban de piedra cuando comprobaban este hecho… y lo hacían de inmediato, en cuanto empezaban a conocer un poco el país. No se trata solo, naturalmente, de una experiencia personal, también hay encuestas que corroboran esta impresión.
Las hay en todos los países de Europa del Este, y también en Hungría. Según estas encuestas en Hungría entre el 60 y el 70% de la población es nostálgica del régimen anterior. Esta nostalgia es un fenómeno, aunque no lo parezca, bastante apolítico, afecta por igual a gente de derecha y de izquierda (de hecho hasta la extrema derecha en cierto modo podría encuadrarse entre los partidos nostálgicos) y se basa solo en el reconomiento de que en el comunismo (en el socialismo, para ser exactos), se vivía mejor y la clase dirigente estaba más preocupada por las condiciones de vida de la población. O por decirlo con las palabras que le oí en una ocasión a un mendigo de Budapest: antes importaba la gente, ahora solo importa el dinero.
Noticia completa: http://www.lamanchaobrera.es/?p=21768
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