viernes, 7 de diciembre de 2012

Alemania marca el paso en la UE

La Europa del Sur se hunde en algo parecido a una depresión social: números de recesión, pero síntomas de algo más grave en el desempleo, en la creciente irritación de las gentes, en las nulas perspectivas de mejoraque contrastan con el desesperado empeño de las autoridades por anunciar que lo peor ya ha pasado. En medio de la profunda división entre la caída en barrena del Sur y un Norte que carece de esa sensación de emergencia, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, presentó este jueves una propuesta de largo aliento basada en cuatro ambiciosos pilares: la unión bancaria, la unión fiscal, la unión económica y el refuerzo de la legitimidad democrática de Bruselas. El método europeo en estado puro: grandes palabras; pocas, escasísimas medidas para las situaciones más urgentes; y un hilo argumental en todos los temas espinosos, y los hay a montones, directamente inspirado en las tesis de Berlín.

Apenas se vislumbra algún atisbo de luz para las economías que atraviesan la fase más aguda de la crisis. Pero algo hay: Van Rompuy propone un fondo europeo de estabilización para ayudar a los países más golpeados, financiado con las contribuciones de los socios del euro o de algún impuesto genuinamente europeo, que podría llegar a asumir parte de la cobertura de paro cuando algún país esté con el agua al cuello. Eso sí, en todo caso a partir de 2014, más tarde de lo esperado.

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