viernes, 26 de octubre de 2012

"El Partido Socialista debería de volver a ser lo que una vez fue y ha dejado de ser casi completamente"


Vaya por delante: soy socialdemócrata, milito en el PSOE y he ocupado a lo largo de estos últimos años puestos de asesor de distintos políticos de este partido, el último de los cuales fue, como quizá la gente sepa, el de director del departamento de internacional del vivero ideológico del PSOE, la Fundación Ideas. He intentado contribuir en todos estos puestos a la reconstrucción ideológica del Partido Socialista y a la elaboración de nuevas propuestas, y haciéndolo, he aprendido muchísimo. Les estoy profundamente agradecido a todos aquellos que fueron depositando su confianza en mí. Pero al mismo tiempo que digo esto, me viene a la cabeza una frase: “soy militante, pero cada vez menos simpatizante”. Imagino que se acuerdan de quien la pronunció: sí, en efecto, fue Felipe González.

Mi historia particular no tendría ninguna relevancia, por supuesto, si no fuera para señalar que, si una persona tan próxima al PSOE como he sido yo se siente de esta manera, qué no sentirán aquellos que han tenido una vinculación menor con este partido político. Mi distanciamiento determinó mi salida de la Fundación Ideas, en mayo de este año. Me era cada vez más difícil sostener esa especie de disonancia cognitiva a la que aludía Felipe González: no podía seguir siendo militante a la vez que cada vez menos simpatizante, y quizá mi alejamiento del ámbito más directo de asesoramiento del PSOE podría aliviar de alguna manera el dolor sentido por llevar junto conmigo esa permanente contradicción. Ahora me siento mejor en lo personal. Poner distancia por medio es una de las formas a través de las cuales la mente intenta resolver disonancias. Pero me sigo sintiendo fatal por lo que ven mis ojos: la confirmación de que cada vez hay más gente que se siente, como me pasa a mí, menos simpatizante. La última vez, en estas elecciones vascas y gallegas.

De seguir así, el PSOE pasará a convertirse, con el tiempo, en parte del Grupo Mixto, como dice en un twit mi buen amigo Javier Valenzuela. Conozco a Javier y sé perfectamente que no está intentando hacer simplemente una “boutade”. No es una broma pesada, lo dice de verdad. Algunos piensan que el PSOE tiene un suelo. Nunca he entendido esa forma de pensar, y la realidad parece estar quitándoles la razón, día a día. Espero que el PSOE entienda, de una vez por todas, que tiene que cambiar. Y en lo que sigue apunto una serie de avenidas que quizá el Partido Socialista debería plantearse si quiere seguir sobreviviendo políticamente, es decir, si quiere que “la conciencia progresista de este país” siga estando representada por alguien que tenga, al menos, algunas opciones de ganar elecciones.

Artículo completo: http://www.eldiario.es/zonacritica/futuro-socialdemocracia-Espana_6_61653851.html

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