domingo, 3 de marzo de 2013

Laboratorio Italia: la revolución 5 Estrellas de Beppe Grillo

Italia siempre ha sido un caso especial y el lunes lo volvió a demostrar. El Movimiento 5 Estrellas (M5S) de Beppe Grillo se convirtió en el partido más votado del país en sus primeras elecciones generales, algo que ha llevado a analistas, prensa y políticos a escandalizarse por el supuesto triunfo de la antipolítica. Antipolítica, un concepto relativamente nuevo que —como antisistema— es empleado sin miramientos contra todo el que ose a cuestionar el sistema tradicional de partidos. Tildar de antipolíticos a 8,6 millones de italianos por haber elegido con su voto no dar la enésima oportunidad a las dos principales opciones que llevan demostrando 20 años su incapacidad para trabajar por el interés general es, cuando menos, poco prudente.

También es reduccionista leer el éxito del M5S como un voto de castigo a las políticas deausteridad, un portazo en la cara a Alemania y un desafío al euro. Grillo no surge de la nada. Es un cómico que hace sátira y cuya vida se ha caracterizado por la militancia y la implicación política y social. Otra cosa es decir que su discurso haya calado mucho más ahora, un momento en el que Italia sale de lo que sí podría considerarse la etapa más antipolítica: la del Gobierno del tecnócrata Mario Monti, apoyado por un centroderecha esperpéntico contaminado por la tendencia corrupta de su padrone, Silvio Berlusconi, y un centroizquierda que, el mismo día que decidió aceptar el periodo técnico, perdió parte de la identidad que empezaba a adquirir ante el ocaso delCavaliere.

Grillo fundó en 2004 un blog, Beppegrillo.it, que serviría de punto de partida para lo que hoy es el M5S. Italia atravesaba un periodo de censura brutal fruto del control mediático que Berlusconi ejercía gracias a una legislación hecha a su imagen y semejanza —y que nunca fue combatida por los distintos gobiernos del centroizquierda—. La web se convirtió en su laboratorio de pruebas, un lugar donde podía escribir sobre los problemas del país, la corrupción, la gestión de lo público, el medio ambiente, la economía, la ciudadanía, la información, la cultura... y a su vez recoger las propuestas y comentarios de los lectores.
Vaffanculo

La respuesta fue extraordinaria y en pocos meses se convirtió en una de las webs más consultadas de Italia. Un año después, Grillo propuso a sus lectores participar en unos grupos de trabajo y discusión a través de Meetup. Esa ronda de videoconferencias y foros se llamó 'Los amigos de Beppe Grillo' y tuvo tal acogida que el cómico decidió recorrer el país escuchando y haciendo ver a la gente que el cambio político y la solución a sus problemas sólo podía salir de ellos. Esto entronca con uno de los temas de fondo que hoy muchos están obviando. Berlusconi, con su control de las televisiones, las revistas del corazón, del equipo de fútbol más seguido de Italia y sirviéndose de la política creó un país a su imagen y semejanza lavando el cerebro a dos generaciones de italianos que asumieron que la corrupción, la imagen, el enchufismo, el éxito por la vía rápida y sin reglas, la furbizia, eran parte de su ADN.

Grillo fue tejiendo paso a paso una red de nodos por todo el país conectada a través de internet con el blog como punto de encuentro. La fuerza de este sistema se demostraría en 2007 con el primer Vaffanculo Day (V-Day), que como su nombre indica fue una jornada para mandar a tomar vientos a todo el sistema político italiano. El cómico propuso a sus seguidores una recogida de firmas para llevar al Parlamento una propuesta de ley que impidiera entrar en las Cámaras a los condenados por la Justicia; establecía que cada diputado pudiera permanecer como máximo dos legislaturas; y exigía las listas abiertas para la elección directa de los parlamentarios.

Una iniciativa popular de este tipo requiere en Italia 50.000 apoyos para que el Parlamento tenga que considerarla. Reunió 350.000 y las llevó él en persona en una pila de cajas que centroderecha y centroizquierda guardaron sin abrir en un armario de Montecitorio. En abril de 2008 celebró el segundo V-Day. Esta vez, la temática giraba en torno a la libertad de información y la petición para que se eliminara la ley Gasparri, motivo principal de la concentración de medios del Cavaliere. En 2009 Grillo volvió al Parlamento para reclamar a la comisión de Asuntos Institucionales que se tuviera en cuenta la recogida de firmas, recibiendo otra callada por respuesta.

En esos años, Grillo ofrecía su programa al Partido Democrático (hoy dirigido por Pierluigi Bersani) para que se diferenciara de Berlusconi y hasta llegó a intentar participar en las primarias del centroizquierda. Le negaron el acceso a las elecciones por formar parte de una "formación política contraria al PD" y le tomaron por loco. "Si Grillo quiere entrar en política que monte un partido y veremos cuántos votos consigue", dijo el dirigente Piero Fassino. Estos días se ha convertido en el hazmerreír de los internautas italianos.

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