El pasado 7 de octubre Chávez venció con el 54% de los votos, pero Capriles alcanzó el 45% y obtuvo el respaldo de seis millones de venezolanos. Ahora, tras la muerte de Chávez, su sucesor político, Nicolás Maduro, disparó de inmediato con el arsenal de insultos —“prensa canalla”, “traidores a la patria”— heredado. Pero Capriles, al contrario de lo que venía haciendo hasta ahora, dio un paso al frente yrespondió con palabras inéditas en su carrera de candidato presidencial.
Ambos bloques, chavistas y antichavistas se medirán el próximo 14 de abril en las urnas, según han anunciado las autoridades electorales.
Capriles había permanecido callado el jueves cuando el presidente de la Asamblea, Diosdado Cabello, anunció que Maduro sería juramentado presidente el viernes, después de las exequias de Chávez. Guardó silencio a pesar de que él considera que es el propio Cabello el que debía asumir la presidencia hasta que se celebren las próximas elecciones. Tanto el Gobierno como la oposición aseguran que la Constitución avala sus posturas. Pero lo que subyace debajo de esa batalla jurídica es que, hasta que se celebren los comicios, el candidato Maduro podrá beneficiarse de todo el poder y visibilidad que le otorgue el presidente Maduro. Capriles guardó silencio también durante la mañana del viernes cuando una treintena de mandatarios internacionales acudieron a las exequias de Chávez. Y calló cuando esa misma mañana el Tribunal Supremo de Justicia avaló la decisión del Gobierno para que Maduro asumiera la presidencia. Pero al llegar la tarde, una vez concluido el funeral, convocó a la prensa y estalló como nunca lo hizo hasta ahora.
Calificó la sentencia de “fraude constitucional”, anunció que no asistiría a la Asamblea porque la jura era “espuria”, es decir, falsa, engañosa, según la Real Academia Española. Y se permitió tutear al próximo jefe de Estado: “Nicolás, a ti nadie te eligió presidente, chico. El pueblo nunca votó por ti. ¿Cuál es el miedo, Nicolás?”. Y a los jueces del Supremo les dijo: “Ustedes no son el pueblo, ustedes no deciden quién es el presidente”.
Prueba de la fractura que vive el país es que los medios públicos no emitieron las palabras del hombre al que habían votado seis millones de venezolanos, que ahora hablaba de “fraude constitucional” y se negaba a asistir a la jura. Una parte de la oposición, sin embargo, decidió acudir al acto en la Cámara. La sesión extraordinaria comenzó con alusiones y ataques del presidente de la Asamblea, Diosdado Cabello, a Capriles.
No hay comentarios:
Publicar un comentario