viernes, 1 de febrero de 2013

La oposición vuelve a tomar las calles de Egipto

Miles de egipcios han secundado este viernes el llamamiento de varios líderes y movimientos opositores y han salido a las calles de varias ciudades de Egipto para volver a pedir la dimisión del presidente, Mohamed Mursi, en una jornada de protestas denominada 'Viernes de la Liberación' que también ha tenido a los Hermanos Musulmanes en el punto de mira.

Las movilizaciones se han intensificado desde el pasado 25 de enero, especialmente en las ciudades de Port Said, Ismailia y Suez, donde se han registrado violentos enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad coincidiendo con el segundo aniversario de la revolución que derrocó a Hosni Mubarak. Mursi decretó el estado de emergencia en esas tres ciudades e impuso un toque de queda para tratar de contener la violencia. Más de medio centenar de personas han perdido la vida en todo el país durante los últimos nueve días.

Los enfrentamientos se han vuelto a reproducir hoy en El Cairo, junto al palacio presidencial. Los choques comenzaron sobre las 18.00 hora local (16.00 hora GMT) entre manifestantes que lanzaron cócteles molotov y piedras y la policía que respondió con cañones de agua y gases lacrimógenos. Unas 50 personas han resultado heridas, la mayoría de ellas por pedradas y síntomas de asfixia.

El Frente de Salvación Nacional (FSN), la principal alianza opositora no islamista de Egipto, ha condenado estos disturbios y ha asegurado que no tiene ninguna relación con estos actos de violencia. En un comunicado, el FSN ha subrayado que las manifestaciones que convocó tras el rezo musulmán del mediodía fueron pacíficas y que "ninguno de los participantes se involucró en los actos de violencia durante las largas horas que duraron las marchas o cuando se congregaron frente a las puertas del palacio". Uno de sus líderes, el Premio Nobel de la Paz Mohamed el Baradei, ha instado a la población a reclamar sus derechos por el "mismo método" utilizado en su momento contra Mubarak, con quien se recurrió a una "revolución pacífica". "Nuestra fuerza se basa en nuestra unidad, número y pacifismo", ha escrito en Twitter.

Sin embargo, la Presidencia egipcia ha acusado, a través de un comunicado, a las fuerzas políticas de haber incitado al inicio de los enfrentamientos junto al palacio presidencial. Asimismo, la nota avisa de que los aparatos de seguridad intervendrán con toda la contundencia para restablecer el orden y la seguridad". "La Presidencia ha seguido las marchas convocadas por las fuerzas políticas, pero lamentablemente abandonaron su carácter pacífico por el lanzamiento de cócteles molotov y piedras contra el palacio presidencial", se indica en el texto, que subraya que "los actos de sabotaje no están relacionados con los objetivos de la revolución".

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