El presidente mejoró pero Romney no perdió. Así que, contando con la victoria del candidato conservador en el primer encuentro, el marcador está en empate. Queda un tercer debate, que tratará sobre todo de política exterior, el próximo día 22 en Boca Ratón (Florida).
El presidente estadounidense necesitaba volver a entusiasmar a unos simpatizantes sorprendidos y decepcionados por su primera intervención. El candidato que había conseguido convencerles hace cuatro años con sus discursos y su mensaje de esperanza parecía un tipo ausente y profundamente aburrido ante la idea de enfrentarse a un rival al que apenas dirigía una mirada. El Obama de ayer sin embargo se pareció bastante, sin llegar a serlo del todo, al candidato del "Yes we can".
El debate se celebró en la universidad de Hofstra en Long Island (Nueva York) y fue un debate abierto (town hall) en el que una decena de personas seleccionadas por la empresa de sondeos Gallup iba haciendo preguntas a los candidatos. El primero fue Jeremy, un estudiante que habló de sus escasas posibilidades de encontrar empleo.
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